Reseña de London Theater: ‘Coriolanus’ Estelarizada por Tom Hiddleston

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DICIEMBRE 17, 2013 | 01:40PM PT

Un llameante Tom Hiddleston guía una puesta en escena tensa y reveladora de la tragedia de Shakespeare dirigida por Josie Rourke en Donmar Warehouse de Londres.

David Benedict @eggsbened

Hacer teatro cautivador de uno de los títulos más conocidos de Shakespeare es una cosa. Pero con la severamente austera “Coriolanus” es un logro de las más altas dimensiones — Una tragedia argumentativa que discute las demandas de políticos y el poder de la gente — y que se torna en un triunfo teatral. Y es exactamente lo que Donmar Warehouse y la directora de arte Josie Rourke han hecho. Gracias a un conjunto ensamblado por un electrizante Tom Hiddleston, la tensión se estructura, se llena el teatro y nunca decae durante la absorbente velada.

El Donmar con sus 250 asientos es un espacio curiosamente reducido en el que escenificar una obra mana de la idea de un hombre en oposición a la multitud. Habiendo ganado casi él solo la guerra en contra del enemigo Volsciano, el victorioso Coriolanus (Hiddleston) regresa a Roma donde se convertirá en Cónsul. Para hacerlo debe acceder a las demandas de la multitud con respecto a mostrar sus heridas y, como él lo ve, rogar por su aprobación – una idea que él encuentra repugnante. Apoyada por senadores manipuladores, la gente va incrementando su enfurecimiento hasta que la arrogancia de Coriolanus lo vence. Desterrado de Roma y de su familia, se une fatalmente a la oposición encabezada por el General Tullus Aufidius (Hadley Fraser).

En el escenario, desnudo con excepción de una sola fila de doce sillas y una escalera que hace una profunda y metafórica sombra, el joven hijo de Coriolanus, Martius (Joe Wills en la noche de la reseña) pacientemente esboza el área de actuación con pintura roja dibujando la forma de un diamante, desde el comienzo de la obra, cosecha dividendos.

El elenco que eligió Rourke es escaso pero se desenvuelve con éxito, sólo cuatro ciudadanos llamados hábilmente desplegados para evocar escenas multitudinarias, en atuendos diseñados por Lucy Osborne. El tono del enojo alimentado por hambre de la multitud – y las crecientes hostilidades entre ellos y el orgulloso Coriolanus – lleva a la mayoría hacia la vociferación. Pero en lugar de generalizar la rabia y la pérdida del control que el griterío genera, Rourke mantiene la tensión sosteniendo una capa que lo cubre todo. Como resultado, el razonamiento de los personajes es inusualmente claro y la urgencia por lo siempre importante y el momento dramático se prolonga.

Eso se refleja a la perfección con la actuación de Hiddleston. Sale rugiendo poderío militar, el soldado atronador y entra el diamante de brillante destello para el ataque de energía.

Sin embargo desde algunos diminutos chispazos del poder que él está manteniendo apagados, la amenaza de lo que Coriolaus desatará sigue siendo omnipresente, añadiendo inmensurablemente

a su muy importante condición. Y el hecho de que no explota en ira de forma inmediata hace parecer mucho más peligroso y más emocionante de observar.

Además, Hiddleston crea a Coriolanus fascinantemente como un hombre que elige no escuchar a alguien que grita muy fuerte en la multitud. Con sus pensamientos procesados tan legiblemente, su arrogancia se convierte en algo menos que una conclusión predeterminada y, por tanto, propiamente trágica.

El control de la escenotecnica está presente por todos lados, incluso en la silenciosa escena agregada en la cual Coriolanus, liberado de la exhibición pública y de manera privada, exhausto por la batalla, se coloca de pie él solo. Capturado en el centro del escenario en la feroz luz blanca de Mark Henderson, el agua surge desde arriba sobre el ensangrentado cuerpo de Hiddleston, rociando en la oscuridad destellos de acero. Una imagen magnífica por sí misma, que permite al público ver y sentir la brutalmente desafiante autodeterminación del personaje.

El control de las transiciones – cuerdas metálicas en una amenazante atmósfera de sonidos, una flota de video que mantiene el ambiente de peligro – le permiten a Rourke crear momentos largamente sostenidos de alto drama creciente con el detallado trabajo de personajes.

En la escena en la que Coriolanus se rinde ante Tullus Aufidius, ella hace que la tensión se dispare añadiendo a un soldado con daga dibujado a la vista de todos excepto de Coriolanus, el soldado sigilosamente totalmente listo a acuchillar al intruso al más ligero parpadeo de los imperturbables ojos de Fraser. A partir de ahí, la calibración extendida momento a momento, la capitulación de los dos hombres que van de enemigos a amigos te mantiene con el corazón en la boca, es algo simplemente fascinante.

El doble acto de Elliot Levey y Helen Schlesinger de cuidadosamente vestidos, el conocedor de conspiraciones Brutus y la que cambió de género Sicinius brindan bienvenidas risas a los comploteadores, mientras que el posterior despido de Menenius es por demás conmovedor para la arrogancia previa de Mark Gatiss.

La igual de Coriolaus, sin embargo es su madre Volumnia, traída a la vida chispeantemente por Deborah Findlay. Su imponente orgullo maternal, bellamente puesta en oposición por Birgitte Hjort Sørenson como Virgilia, la esposa de Coriolanus, son las que crean y generan la ruina de su hijo, una dualidad constantemente puesta en claro por Findlay, quien positivamente arde en celo. En la segunda mitad, puesta aquí como un drama de cámara incondicionalmente feroz, el apasionado alegato de Findlay, como láser, para que él libere a Roma sostiene al público embelesado.

La combinación del trabajo de Hiddleston en “Thor” además de sus presentaciones en las pantallas del mundo entero (a través del programa National Theatre’s NT Live) aumentará el público. Tradicionalmente, esta tragedia de Shakespeare es más admirada que disfrutada, pero una producción con tal destilación de poder – el más exquisito logro de Rourke a la fecha en el Donmar, el cual había dirigido desde el año pasado – es altamente probable de cambiar eso.

Donmar Warehouse, Londres; 250 asientos; £35 ($57) máximo. Estrena, Dic. 17, 2014; reseñada Dic 16. Duración total: DOS HORAS, 40 MIN.

Producción

Una obra de Shakespeare presentada en dos actos por Donmar Warehouse.

Equipo creativo

Vestuario y atuendos, Lucy Osborne; Iluminación, Mark Henderson; Sonido, Emma Laxton; Música, Michael Bruce; Video, Andrzej Goulding; Producción de dirección de escenografía, Sunita Hinduja.

Reparto

Tom Hiddleston, Deborah Findlay, Hadley Fraser, Mark Gatiss, Elliot Levey, Helen Schlesinger, Birgitte Hjort Sørenson, Jacqueline Boatswain, Peter De Jersey, Alfred Enoch, Rochenda Sandall, Mark Stanley, Dwane Walcott, Joe Wills.

Traducción: Mariana

Fuente: Variety

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