Emociones mezcladas en una reunión para decir adiós

De izquierda a derecha, Kate Fahy, Amy Lloyd, Lydia Leonard y Tom Hiddleston en “Archipelago,” una película dirigida por Joanna Hogg. Crédito: Kino Lorber.

De izquierda a derecha, Kate Fahy, Amy Lloyd, Lydia Leonard y Tom Hiddleston en “Archipelago,” una película dirigida por Joanna Hogg. Crédito: Kino Lorber.

‘Archipelago,’ un drama por Joanna Hogg, la elección de la crítica de Nueva York

Por MANOHLA DARGIS

JUNIO 26, 2014

Joanna Hogg — ¿dónde has estado toda mi vida-cinéfila? Ese pensamiento zumbó en mi cabeza después de que, con intensa codicia, me adentré en las tres películas de la directora británica: “Unrelated”, “Archipelago” y “Exhibition”. Finalmente están siendo distribuidas en Estados Unidos, así que si tienes suficiente suerte de estar en Nueva York, corre al Elinor Bunin Munroe Film Center y alcánzalas ahora.

La Sra. Hogg tiene experiencia en fotografía y televisión. Por la forma en que filma paisajes y personas, se nota que ella pasa horas recorriendo galerías de arte y museos. Su ojo pictoricista le informa de cada imagen, ya sea que esté haciendo un barrido por el mundo natural o haciendo acercamientos a personajes ordenados con reserva física, armonía espacial y el aura mística de un viejo retrato del grupo principal. Sin embargo ella tiene un lado modernista y “Archipelago” (2010), su segunda película, abre notablemente con un pintor dando forma impresionista al espléndido paisaje que se encuentra ante él. Tiene un papel que interpretar, incluyendo, así parece, ser como una señal hacia los trazos punteados y visión holística de la propia Sra. Hogg.

Mr. Hiddleston en este drama familiar ubicado en la isla de Tresco al suroeste de Bretaña. Crédito: Kino Lorber.

Mr. Hiddleston en este drama familiar ubicado en la isla de Tresco al suroeste de Bretaña. Crédito: Kino Lorber.

La escena se expande frente al artista, Christopher (Christopher Baker, un pintor de verdad), es un estrecho de la costa en Tresco, un hermoso banco de arena barrido por el viento de la punta suroeste de Bretaña. Él pronto sale de la escena en bicicleta sólo para regresar más tarde como instructor de Patricia (Kate Fahy), quien está de vacaciones con su hijo y su hija, el dulce Edward (Tom Hiddleston), y la mayor, la severa Cynthia (Lydia Leonard). La familia se ha reunido para decir adiós a Edward, quien está por salir rumbo a África para trabajar en lo que él vagamente define como consejero de salud. La ambigüedad de su posición dice mucho sobre su incipiente búsqueda conmovedora, pero también habla de la falta de interés de la Sra. Hogg en las convenciones del contar historias.

En la mayoría de las películas, algo sucede; en “Archipelago,” muchas cosas suceden, muy silenciosamente pero de manera significativa. En la perfecta casa que la familia rentó, Edward y Cynthia se amontonan en las estrechas escaleras, cortésmente, luchando tercamente sobre qué dormitorio deben tomar.  Cuando Edward entra al pequeño cuarto en el que se insiste que se quede, él casi inmediatamente se pega en la cabeza. Más tarde, mientras las paredes metafóricamente se van cerrando y la reserva de la familia comienza a desprenderse, las emociones se baten como el mar afuera, su tenacidad al tomar el cuarto diminuto puede sentirse menos como un gesto de buena voluntad y más como sacrificio de amor propio.

Cada miembro de la familia tiene un papel, a pesar de que la Sra. Hogg no los encierra en partes, hay una aceptación del misterio de las demás personas. Edward puede estar haciendo el mártir pero también Patricia. Lo mismo ocurre con Cynthia, quien hace que todas las demás personas paguen por sus sacrificios, como en dos escenas centradas en la comida familiar que acaban mal. La primera, ubicada en un restaurante vacío que tiembla con violenta comedia mientras con la frágil guía y la impaciencia intensificada de Cynthia, la familia realiza varios cambios de mesa. En la segunda comida, la violencia le gana a la comedia; con unos cuantos bocados y frases subidas de tono, un almuerzo ordinario se torna el escenario para las brutales intimidades familiares.

Escena tras escena, el significado se escapa y en ocasiones ruge. La Sra. Hogg favorece una mezcla de planos medios y abiertos que nos permiten ver a los personajes de pies a cabeza, y usa escasamente los primeros planos, reservándolos para puntuaciones críticas. En algunas películas, especialmente en aquellas que operan bajo la consciente rúbrica de cine de arte, esas elecciones pueden sentirse como rituales vacíos. En “Archipelago,” las tomas abiertas sirven a una función más básica: nos permiten ver, realmente ver, a los personajes en sus hábitats naturales y antinaturales. No es gratuito que cuando vemos por primera vez a la cocinera de la familia, Rose (Amy Lloyd), la toma le corta la cabeza: es una decapitación virtual que anuncia su lugar en este exquisito, terrible mundo.

Archipelago

Se estrena el viernes en Manhattan.

Escrita y dirigida por Joanna Hogg; director de fotografía, Ed Rutherford; editada por Helle Le Fevre; producción de diseño por Stéphane Collonge; producida por Gayle Griffiths; lanzada por la Wild Horses Film Company. En el Elinor Bunin Munroe Film Center, Lincoln Center, 144 West 65th Street entre Broadway y Amsterdam. Tiempo de duración: 1 hora 54 minutos. Esta película no está clasificada.

CON: Tom Hiddleston (Edward), Kate Fahy (Patricia), Amy Lloyd (Rose), Lydia Leonard (Cynthia), Christopher Baker (Christopher) y Amy Lloyd (Rose).

Traducción: Mariana

Fuente: The New York Times

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