High-Rise. Ben Wheatley atrae a un reparto de primera para una imponente película de suspenso y acción

High Rise Luke 02

Texto: Jamie Graham

No se preocupen por la lista negra anual que arman los ejecutivos de desarrollo, agentes y otros empleados de confianza de Hollywood para dirigir su atención a los mejores guiones todavía no producidos que están en circulación. Si realmente quieres saber del más emocionante proyecto que no ha llegado a nuestras pantallas, no busques más que en la incendiaria novela de J. G. Ballard de 1975, High-Rise.

Casi fue realizada por Nicolas Roeg (Don’t Look Now, The Man Who Fell To Earth) a finales de la  década de los 70. La sátira desoladora y sangrienta está situada en un futuro no muy lejano al que estamos viviendo, y está enfocada en una torre recientemente erigida, de alta tecnología, repleta con alberca, supermercado y escuela. Los inquilinos más pobres ocupan los pisos de más abajo, los más ricos ocupan los más altos, mientras que el imperioso arquitecto Anthony Royal (Jeremy Irons) evalúa su súper-estructura desde el espléndido penthouse. Entonces, una serie de ultrajes de energía provocan mezquinos agravios entre los inquilinos, y tribulaciones menores escalan hasta convertirse en guerras tribales al momento de formarse los grupos, las inhibiciones sociales se desatan y los impulsos primarios se satisfacen. ¿Por qué nadie llama a las autoridades? Porque es demasiado divertido.

“El material en el libro es muy desafiante; la adaptación será muy desafiante,” promete el máximo productor británico, Jeremy Thomas, quien dirigió la sublime adaptación de David Cronemberg a la ‘Crash’ de Ballard para la pantalla a mediados de los 90. “Me atraía como una idea para una película.”

Thomas ha tenido los derechos del libro desde los 80, pero nunca logró del todo armar un reparto con director capaces de conquistar este material abrasivo de humor negro. Se presenta el director Ben Wheatley (Sightseers, A Field In England) y el ensamble estelar de Tom Hiddleston, Luke Evans, Jeremy Irons, Sienna Miller, James Purefoy y Elisabeth Moss. Fue Wheatley quien sugirió la adaptación, escribió el guión con Amy Jump, su compañera de vida y trabajo, basado en la época de 1975, y resultó un momento de ¡eureka! para Thomas quien siempre había considerado un escenario en un futuro próximo.

“Pienso que necesitamos la distancia para apreciar las ideas” dice Wheatley, hablando de su admiración por la novela – primero la leyó en sus veinte y sirvió como “rito de iniciación en lo clandestino”. Viene una sonrisa, “Realmente me gustó la idea de un libro del pasado hablando del futuro y que estuviéramos en el futuro haciendo la película sobre un pasado futurista,” continúa. “Además, también escribí una lista de cosas que me desconcertaban ¡y los 70 eran la primera de ellas!”

Thomas confesó estar deleitado por las secuencias de Wheatley, y también por la intensidad traída por un reparto que él y su director seleccionaron juntos; Wheatley necesitaba estar seguro de que los actores fueran los adecuados para los papeles, mientras que Thomas, como tranquilamente lo dice, “Les requería que me dieran lo que necesitaba en Italia y en Japón.” Así que quiénes mejor para los dos protagónicos que Tom ‘Loki’ Hiddleston y Luke ‘Bard’ Evans, dos británicos que han comprobado saber hacer malabares indios entre las películas de Marvel y El Hobbit. Hablando de garantizar dinero y renombre.

High Rise Tom

“Ballard está interesado en los patrones de comportamiento humano,” explica Hiddleston, quien escribió un párrafo completo de la novela detrás de las hojas de su guión. Interpreta a Robert Laing, un joven doctor que se encuentra a sí mismo atrapado en las redadas nocturnas por conquistar los pisos superiores. “¿Es posible encontrar locura, esquizofrenia, depresión, melancolía,… tropos perversos de comportamiento que están separados de lo convencional y son subversivos? ¿Qué explica nuestra rareza esencial? Porque todo el mundo es raro.”

Evans también puntualizó la agudeza psicológica detrás de la brutalidad, el derramamiento de sangre y los pantalones acampanados. Admirador del trabajo de Wheatley, él estaba impresionado por la singular visión que se le presentó cuando se encontró con él para discutir la posibilidad de que Evans interpretara a Richard Wilder, un documentalista provocador que asciende de los pisos más bajos. “Éste es el tipo,” enfatizó cuando Wheatley fue mencionado. “Tiene un entendimiento del material, que es un material increíblemente difícil, por lo que ha tomado tantísimo tiempo en lograr hacerse.”

Todas las señales sugieren que la espera lo valdrá. Ciertamente ninguna de las proféticas ideas de Ballard han excedido su “fecha de caducidad”, con su desoladora visión del paisaje urbano distrófico y los temores forjados por el avance tecnológico ahora más pertinentes que nunca. Sólo no cometan el error de pensar que esta película de suspenso psicológico de alto concepto será un depresivo. Vigorizante, seguro. Pero también una explosión total.

“High-Rise es muy confrontante pero tiene sentido del humor y del estilo,” prometió Wheatley. “La anarquía en el edificio es divertida para los residentes… hasta cierto punto.”

High-Rise se estrena más adelante este año.

Traducción: Mariana

Fuentes: Total Film y Torrilla

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